Autora: Núria Sàez Gómez. ACICDDI

Las medidas higiénicas reforzadas, sistematizadas, al menos más estrictas durante unos meses, a modo de detención, y de promoción para evitar nuevos casos:

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), comenta que el personal ha de prestar atención en las medidas de precaución a tomar en caso de las infecciones asociadas a la atención sanitaria:

“Todo el personal sanitario que trabaja en la atención directa de los pacientes: comprende al personal clínico (médicos, enfermeros, odontólogos, auxiliares médicos, entre otros), personal de laboratorio y personal auxiliar (por ejemplo, de limpieza) que prestan atención a los pacientes en cualquier nivel y deben realizar los procedimientos clínicos de tal forma que el riesgo de infección sea mínimo.

Otro personal que apoya al personal mencionado: personal administrativo y de gestión (autoridades locales, administradores) responsables de la aplicación de las tareas de apoyo y de la supervisión de las políticas nacionales y locales”

Las personas atendidas con más riesgo son las que padecen de infecciones debido a heridas quirúrgicas, y la labilidad de tener alguna patología en el torrente sanguíneo, las vías urinarias y las vías respiratorias inferiores. En algunos contextos, también son corrientes la endometritis puerperal y las infecciones gastrointestinales.

Las tasas de infección son más elevadas entre los pacientes con mayor susceptibilidad a causa de su edad (los muy jóvenes y las personas de edad avanzada), y están asociadas a la gravedad de la enfermedad subyacente, el uso de instrumentos y procedimientos invasivos, o los procedimientos que debilitan el sistema inmunitario (por ejemplo, la quimioterapia o el trasplante)

La ética del cuidado respecto a la gestión de material está por encima en estos momentos críticos por desconocimiento de cuál será la evaluación más certera de lo que ha sucedido a nivel mundial con el Coronavirus. Utilizarlo cada vez que sea necesario, sin recortes, y sin abaratamientos. Y sin que el propio sistema económico implique en la subida desproporcionada de todo material imprescindible para realizar de manera excelente la praxis profesional.

En la ética o bioética el principio de justicia, es clave, para entender la equidad, para que todo el mundo pueda acceder a los materiales necesarios. Este principio, frecuentemente olvidado también, exige que el acceso a cualquier tratamiento sea equitativo por parte de cualquier persona, sin restricciones ni limitaciones ni discriminaciones de ningún tipo.
Las empresas que desarrollen las nuevas terapias o vacunas para el coronavirus, lógicamente querrán recuperar, legítimamente, la inversión realizada y obtener su beneficio correspondiente.

Y es posible que el precio de venta que se fije no sea asumible por todos los sistemas de salud de todos los países del mundo, o, directamente por las personas individuales, en aquellos países en los que la sanidad pública no cubra estos gastos.
Y entonces nuevamente nos enfrentaríamos a un dilema ético importante (legitimidad de vender y obtener beneficio por la vacuna frente a la obligación de que la vacuna pueda llegar a todo el mundo que la necesite) que habría que resolver.

Los aspectos éticos de la investigación biomédica son siempre esenciales. Pero lo son más, todavía, en momentos de crisis, en los que no podemos permitirnos el lujo de tomar atajos que puedan causar, imprudentemente, problemas mayores que los queremos solucionar, por querer trasladar demasiado rápido los desarrollos desde el laboratorio a los pacientes, sin pasar por los pasos intermedios que sabemos que toda investigación biomédica debe obligatoriamente satisfacer.

Naturalmente hay muchos más aspectos éticos a considerar en la crisis actual del coronavirus, pueden verse afectados diferentes grupos de personas, a quien es diagnosticado, y quien no, quien recibirá tratamiento. O al acceso de unidades de cuidados intensivos, o pagar por los test… estos aspectos han de seguir una ética profesional, o en una comisión de bioética para valorar los principios bioéticos; además de los derechos de los pacientes.

Los científicos están dedicando esfuerzos por esclarecer el funcionamiento del coronavirus:

Hasta ahora no se había descrito al completo la estructura de esta proteína humana. Y eso es una sorpresa. Los virus llevan miles de años evolucionando junto a nosotros y suelen elegir vías de entrada en la célula que son difíciles de cerrar o eliminar, pues sin ellas esa persona moriría. La proteína ACE2 tiene un papel fundamental en la producción de angiotensina, una molécula que controla la presión sanguínea. Esta proteína se expresa en los pulmones, el corazón, los riñones y los intestinos, y su falta provoca enfermedades cardiovasculares. De esta forma el virus se asegura que su puerta siempre va a estar ahí.

El equipo de científicos chinos que firma el trabajo, del Instituto de Estudios Avanzados Westlake, en Hangzhou, y la Universidad Tsinghua de Pekín, han sido los primeros en describir la forma exacta de esta proteína humana. Los resultados alcanzan un nivel de detalle en algunas zonas que equivalen a 0,00000000035 metros. A este trabajo se le suma otro publicado el pasado febrero por un equipo estadounidense que aportaba un retrato equiparable de la proteína S, la llave viral que encaja en la ACE2. Juntos, estos dos trabajos aportan la descripción más detallada a nivel molecular del primer paso de una infección y muestran la forma de desarrollar anticuerpos que se puedan unir bien a la proteína S del virus, bien a la proteína ACE2 de las células humanas y bloquear así la infección. El país, 5 marzo 2020.

Precauciones y material para los profesionales:

  • Gel limpiador antiséptico para manos
  • Líquido limpiador antiséptico para superficies
  • Lavarse las manos con dosificador
  • Papel de manos de un uso
  • Papelera cerca, y al cerrarla, envolverla de una segunda.
  • Peucos, y sacarse el calzado cerca de la entrada
  • Guantes de un solo uso. A continuación lavarse las manos con jabón antiséptico
  • Lugar de trabajo con pocos material de contacto (limpiar después de cada uso)
  • Limpiar el datafono, el teclado, las puertas, las sillas…
  • Mascarilla para la persona que va a efectuar cualquier procedimiento, y si hace falta la persona a tratar.
  • Limpiar suelos con lejía
  • Todos los productos utilizados han de ser limpiados con una bayeta con lejía, pues en los plásticos hay más adherencia.
  • Los zapatos sólo han de ser de trabajo
  • Las batas o pijamas se han de lavar a 90 grados con un poco de lejía
  • Llevar protector de gafas para evitar contaminación en las mucosas.
  • Cualquier procedimiento ha de llevar una limpieza extrema de las zonas más sucias (bordes de la boca y fosas nasales)
  • Cada aparatología ha de ser limpiada, y si es posible esterilizada
  • Papel de camilla y protector de sólo un uso
  • Si hay aire acondicionado, limpiar el filtro a menudo.
  • Material con bioseguridad (agujas…)
  • Contenedor y recogida de residuos (comentar con la casa comercial que lo gestiona)
  • Material que sea patentado por la Comunidad Europea (CE)

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