Partimos de un contexto cultural determinado en el que se ha de distinguir entre los cuidados de imagen corporal y los cuidados dermoestéticos, es una cuestión dialéctica que contiene  significados diferenciados, eso sí, aunque ambos parten de una sociedad que da mucho valor al campo de la estética.

Cuando se ha de interpretar el concepto de estética, se ha de indagar en la antropología de los sentidos. Es así como podemos entender que no es un acto físico, sino cultural. La historia de los cuidados se remite a las antigua civilizaciones como Egipto, Grecia y Roma. 

Coexisten algunos tópicos relacionados con la imagen corporal y el género a través de los medios de comunicación social. Tanto las mujeres como los hombres, reciben una presión por parte de los medios de comunicación y la publicidad, asociando el éxito personal a la estética.

La imagen corporal es una actitud hacia el tamaño, la forma y la apariencia del propio cuerpo que incide de forma significativa en el hecho de cómo nos vemos, interpretamos y valoramos a nosotros mismos como personas. Esta representación mental de cómo uno se ve a sí mismo puede ser consciente o inconsciente, realista o irreal, implica la interacción de actitudes, emociones, recuerdos, fantasías y experiencias. Así, la percepción de la imagen corporal está relacionada con mensajes contextuales recibidos de la familia, los compañeros, los medios de comunicación y otras influencias sociales, culturales y religiosas teniendo dos componentes importantes: un físico y otro psicosocial.

Es cuando la enfermera gestora de la imagen corporal toma presencia, para prestar ayuda a las personas que en algún momento vital ven comprometida su autoestima o autoconcepto,  y se distinguen las prácticas justas al concepto de salud integral de las personas, poniendo énfasis en el código de ética y los cuidados, dejando al margen como base a las modas o la economía.

Cuando hablamos de imagen corporal nos referimos al lenguaje enfermero como el NANDA, NIC y NOC, para referenciar los cuidados de enfermera, y  que competen a la enfermera gestora de la imagen corporal, como por ejemplo:

  • Lenguaje NANDA 1200 – Imagen corporal: percepción de la propia apariencia y de las funciones corporales.
  • Lenguaje NANDA 1615 – Autocuidado del ostoma: Acciones personales para mantener el estoma de eliminación.
  • Lenguaje NANDA 1829 – Conocimiento: cuidados del ostoma: Grado de conocimiento transmitido sobre el mantenimiento de una estoma de eliminación.
  • Lenguaje NANDA 1204 – Equilibrio emocional: adaptación apropiada del tono emocional predominante en respuesta a las circunstancias.
  • Lenguaje NANDA 1855 – Conocimiento Estilo de vida saludable: grado de conocimientos transmitido sobre un estilo de vida saludable, equilibrado y coherente con los propios valores, fortalezas e intereses…

Como se indicaba al inicio, la base de los cuidados en estética nos comporta a los cuidados dermoestéticos, éstos se prestan a las personas que demandan servicios para mejorar su autoestima, y su carta de presentación social. Nos conduce a la aplicación de la definición de la estética y de la piel, y en todo el entorno del campo de la apariencia física. Siendo así, que nos encontramos ante una construcción de la realidad subjetiva donde cada individuo tiene sus propias impresiones y capacidad de hacer juicios, y valoraciones estéticas, distinguiendo lo que es bello y estético de lo es feo o antiestético.

Por lo tanto, conlleva el concepto dermoestética una separación de los cuidados integrales de la persona, y desarrollando de manera aislada cuidados que suelen estar en manos de la moda, y de conceptos variantes de los cánones de belleza.

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